Agustín Espinosa / Córdoba
La luz de quien regresa
La luz de quien regresa
La guía sigue hablando, pero al pasar junto a esta puerta dejo de escucharla. Algo en la luz me hace detenerme.
Entra por los huecos de la celosía, se divide entre sus formas y se extiende hacia nosotros. Por un instante imagino a Abderramán I al otro lado, mirando desde fuera la mezquita que mandó levantar.
Me pregunto qué verá. Qué reconocerá entre tantos cambios. Qué pensará de nosotros, que recorremos su sueño con una cámara en las manos.
Los halos avanzan por la penumbra y tengo la sensación de que acaba de entrar. Sin interrumpir la visita, sin pedir que nadie advierta su presencia. Solo para contemplar lo que permanece y mirarnos mientras lo descubrimos.
El grupo continúa. Antes de seguirlo, vuelvo la cabeza.
Todavía está entrando.
