Agustín Espinosa / París
Transepto Norte
Geometría sagrada
Transepto Norte
Geometría sagrada
Mucho antes de que existieran los algoritmos, Notre-Dame ya dominaba el arte de la perfección matemática.
Su rosetón no es solo una vidriera. Es un gigantesco mandala de piedra y cristal donde cada círculo, cada proporción y cada simetría siguen los principios de la geometría sagrada: el lenguaje con el que los constructores medievales intentaban representar el orden del universo.
Nada está colocado al azar. Todo gira alrededor de un centro, como los planetas alrededor del sol o las ideas alrededor de una gran inspiración. El resultado es una obra capaz de transformar la luz en emoción y las matemáticas en arte.
Y mientras hoy buscamos la armonía en aplicaciones de diseño y reglas de composición, este rosetón lleva más de ocho siglos demostrando que la mejor plantilla ya estaba inventada.
Una lección de arquitectura, espiritualidad y geometría que sigue brillando, cristal a cristal, cuando el resto del mundo ya ha apagado las luces.
