Agustín Espinosa / Estudio gráfico
Yin y Yang
Fuego y agua dentro de mí
Yin y Yang
Fuego y agua dentro de mí
Dentro de cada persona arde una llama y fluye un río. El fuego es impulso, deseo, rabia, pasión. El agua es calma, intuición, tristeza, ternura. No son enemigos. Son hermanos que discuten, se abrazan, se transforman.
El fuego me empuja a actuar, a romper límites, a decir “aquí estoy”. Pero si lo dejo solo, me quema por dentro. Me vuelve impaciente, me consume. El agua me invita a sentir, a escuchar, a esperar. Pero si la dejo sola, me ahoga en dudas, me paraliza.
Cuando el fuego y el agua se miran sin miedo, nace el equilibrio. El fuego calienta el agua, la vuelve vapor, movimiento. El agua doma el fuego, lo convierte en luz, no en destrucción. Yin y yang no son opuestos: son el diálogo eterno entre mis emociones, mis decisiones, mis heridas y mis sueños.
A veces me siento más fuego: ardiendo por dentro, queriendo cambiar el mundo. A veces soy agua: fluyendo entre recuerdos, buscando sentido. Pero siempre soy ambos. Siempre estoy aprendiendo a bailar entre la llama y la ola.
